viernes, 10 de abril de 2026

Hija de puta.....

Para no dejar morir el blog por la universidad





La casa de los padres de Aisha estaba en silencio. Demasiado silencio.

Carlos, atrapado en el cuerpo de Aisha desde hacía exactamente siete días, estaba completamente desnuda frente a la ventana del salón. Abrazaba con fuerza una almohada contra sus pechos, como si pudiera esconder la realidad de esa piel oscura, esos pezones oscuros y esa figura que ya no podía ignorar. El cristal frío le devolvía el reflejo borroso de una mujer negra, ojos grandes y asustados que miraban hacia la calle vacía. Esperaba. Esperaba ver el auto de su familia aparecer en cualquier momento.

No sabía nada. Desde el instante en que su hija pronunció el hechizo y todo cambió, lo habían dejado aquí, en la casa de los padres de Aisha. “Para que vivas la experiencia completa”, le había dicho Sofía con una sonrisa que no olvidaría jamás. Los padres de Aisha estaban de viaje desde hacía días; no había nadie más. Ni una llamada de Laura. Ni un mensaje de su hija. Solo silencio y el peso de un cuerpo que no era suyo.


Carlos: Hija de puta… murmuró con la voz suave y melodiosa de Aisha. Ya pasó la semana. El hechizo se tenía que romper hoy.

Miró el reloj de la pared por enésima vez. Las 19:45. Su esposa, Laura, y su hija, Sofía, habían prometido volver a buscarlo antes de las seis. Ni una llamada. Ni un mensaje.

Carlos se apretó más contra la almohada, sintiendo el roce extraño de su propia piel desnuda contra la tela. El teléfono vibró sobre la mesa. Lo agarró con dedos temblorosos.

Un mensaje de Sofía.

-Papá , cambiamos de planes. Mamá, Aisha y yo nos fuimos a la cabaña del lago. Necesitábamos “tiempo de chicas”. Ya sabes, para que Aisha pruebe cómo es ser el jefe de familia por unos días más.

P.D.: No te preocupes, el hechizo se mantiene hasta que nosotras decidamos. Aisha dice que le encanta tu cuerpo. Dice que nunca había tenido tanto espacio en la cama. Y que tu billetera es divina.

Nos vemos en una semanita más… o dos.

Te queremos 💕»

Carlos se quedó mirando la pantalla. La mano le temblaba tanto que casi se le cayó el teléfono. ¿La cabaña del lago? ¿Aisha en su cuerpo? ¿Su familia… de vacaciones con él mismo?


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