martes, 28 de abril de 2026

Cambio de cuerpo con mi acosador 3 (nuevo)

 Los siguientes días en el hotel fueron una especie de paraíso privado que nunca imaginé tener. El lugar era enorme, con varias piscinas, toboganes de colores brillantes que se veían desde la habitación y un área de solárium rodeada de palmeras y tumbonas blancas. Como ahora tenía el cuerpo de Mictia, decidí aprovecharlo al máximo antes de tener que volver a mi "nueva" rutina de streams y fingir ser ella frente a la cámara.

Me paré frente al espejo de del baño, completamente desnuda otra vez. Aún no me acostumbraba del todo a la nueva distribución de peso: los pechos pesaban un poco más de lo que esperaba, la cadera se balanceaba sola al caminar, y la altura más baja me hacía sentir extrañamente vulnerable y tierna al mismo tiempo. Intente ver mi nueva elasticidad y agarrando mi pierna logro subir mi pierna derecha arriba de mi cabeza


Alejandro: Aún no creo que todo esto sea mío ahora…

Sonreí con picardía y me tome la foto para el recuerdo. .

Me até el cabello largo en una coleta alta con algunas ondas sueltas cayendo a los lados, como ella solía hacerlo en sus fotos de vacaciones. Me apliqué un poco de protector solar con olor a coco en los brazos, el escote y las piernas, disfrutando de cómo mis manos resbalaban sobre la piel suave.

Antes de salir, me miré una última vez.

Alejandro: Vamos a divertirnos un rato… Mictia.

Me puse la ropa y baje a la piscina con toboganes

Bajé al área de piscinas del hotel con una toalla rosa en la mano y las gafas de sol puestas. El sol de la Ciudad de México pegaba fuerte, pero el viento era agradable. Había varias personas alrededor: familias, parejas y algunos grupos de jóvenes. Sentí varias miradas clavarse en mí apenas puse un pie en la zona. Sonreí por dentro. Este cuerpo atraía atención sin esfuerzo.

Decidi ver más de cerca los toboganes y dandole un buen espectáculo a la gente que me mire.


Alejandro: Es divertido ver la cara de idiotas por ver este cuerpecito 

El calor empezó a subir rápido. Decidí ir a la piscina.

Caminé hasta el borde, sintiendo cómo mis pechos se movían con cada paso. Me metí poco a poco en el agua fresca, dejando escapar un gemidito suave y audible cuando el agua llegó a mi cintura. El contraste de temperatura hizo que mis pezones se endurecieran visiblemente contra la tela blanca del bikini. Miré hacia abajo y sonreí: se notaban perfectamente.

Empecé a nadar despacio de un lado a otro, disfrutando de la sensación del agua deslizándose entre mis piernas y rozando mi sexo con cada patada suave. Cada vez que salía a respirar, el bikini se pegaba más a mi cuerpo, volviéndose casi transparente en algunas zonas.

Después de un rato, me dirigí a los toboganes. Había uno alto y sinuoso de colores brillantes. Subí las escaleras con cuidado, sintiendo cómo el short que había dejado atrás ya no me cubría nada. Desde atrás, cualquiera que mirara hacia arriba tendría una vista completa de mi trasero apenas cubierto por el bikini blanco.

Me senté en la parte superior del tobogán, con las piernas abiertas a cada lado del canal. El agua corría fuerte debajo de mí. Me impulsé y bajé a toda velocidad, gritando de emoción con la voz aguda y tierna de Mictia. Al llegar al final, el impulso me hizo hundirme y luego salir del agua con fuerza. El bikini superior se había movido un poco; se me cayo por completo dejando mi pecho desnudo hasta que me lo puse de nuevo.




Varias personas habían visto el momento. Algunos apartaron la mirada rápido, otros fingieron no darse cuenta, y un par de chicos más jóvenes se quedaron mirando un poco más de lo necesario.

Me reí suavemente, mordiéndome el labio como ella solía hacer, y volví a la tumbona. Me recosté boca abajo esta vez, desatando la parte superior del bikini para que no me quedara marca de bronceado. Dejé que los tirantes cayeran a los lados, quedando prácticamente topless sobre la toalla, con solo la parte de abajo cubriéndome. El sol calentaba mi espalda y mis nalgas. Separé un poco las piernas mientras fingía leer algo en el teléfono, dejando que la brisa y las miradas ajenas me rozaran.




El calor entre mis piernas empezó a crecer otra vez. El roce del bikini húmedo contra mi clítoris cada vez que me movía era delicioso. Me imaginé cómo se vería desde lejos: Mictia, la streamer tierna, recostada casi desnuda en una piscina pública, con el cuerpo brillando por el agua y el protector solar.

Después de unos minutos, me di la vuelta con cuidado, sosteniendo la parte superior del bikini contra mis pechos con una mano mientras me acomodaba. No la até de nuevo. Solo la mantuve allí, “accidentalmente” dejando que se resbalara un poco cada vez que me movía para tomar agua o revisar el teléfono.

Un empleado del hotel pasó cerca ofreciendo bebidas. Le sonreí con esa sonrisa dulce y tímida que Mictia ponía en streams.

Alejandro: Un agua de coco, por favor… 

Mientras esperaba, me senté en el borde de la tumbona con las piernas cruzadas, dejando que la parte superior del bikini quedara apenas sostenida por mi brazo. Cuando el chico regresó con la bebida, me incliné ligeramente hacia adelante para tomarla. La tela se deslizó lo suficiente como para dejar ver casi completamente uno de mis pechos por un par de segundos. Fingí no darme cuenta hasta que ya era tarde, soltando un “¡Ay!” avergonzado y acomodándome rápido, con las mejillas rojas.

El empleado se puso nervioso, pero sonrió.

Yo solo bajé la mirada, mordiéndome el labio y riendo bajito, como si fuera la chica inocente que acababa de tener un descuido.

Por dentro, estaba disfrutando cada segundo.

Cuando el sol empezó a bajar, recogí mis cosas y me puse unas bragas negras y un polo negro, empecé a subir hacia mi habitación moviendo mi culo para que los demás disfruten



Al llegar a la habitación, cerré la puerta, solté la toalla y tire mi ropa lo más rapido posible. me miré en el espejo grande una vez más. Mis pezones se marcaban , y entre mis piernas se notaba claramente la forma de mi nuevo sexo.

Alejandro : Hoy dia tengo que ir a la ciudad para evitar que la hija de puta de mictia no me encuentre.

Me tiré en la cama grande, todavía húmeda y caliente por el sol, y dejé que mis manos bajaran otra vez entre mis piernas, recordando cada mirada, cada “accidente” y cada gemido que había dejado escapar en la piscina.


Esta nueva vida… apenas empezaba a ponerse interesante......


Lo que no sabia alejandro es que un trabajador vio como la puerta de la habitacion de "mictia" esta habierto.

1 comentario:

  1. Estas mejoras a la historia están geniales y se disfruta mucho más además de profundizar más los días en el hotel. Valió la pena esperar el nuevo cap

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